jueves, septiembre 27, 2007

Amuchado Olvido

Se puede devolver mucho, o quizás nada.

Tal vez un quizás desenfrenado que busque ahí,

del mismo modo incertidumbres, de tal forma,

o de la misma forma, pero, tal vez,

desenfrenado quizás, en un devolver mucho,

acaecido escasez, amuchado olvido, silencio fetal…


Se puede quizás, devolver nada, tal vez mucho,

Pero, de seguro, están en la escasez del olvido,

en un amuchado fetal grito, en un devolver acaecido,

en ese irrefrenable tal vez, envuelto quizás,

en una escasez de olvido.

J.M.L 25-09-07

lunes, septiembre 24, 2007

Le mime Marceau

Mort ? On a plutôt le sentiment qu'il s'est effacé, comme une main qui repousse un souvenir, un pas qui s'éloigne dans la foule, l'arabesque d'un oiseau qui s'envole dans le ciel, tous ces gestes qu'il a inscrits dans la mémoire des générations de ses spectateurs. Marcel Marceau est mort, samedi 22 septembre, à l'âge de 84 ans.

Le mime Marceau n'est plus, mais Bip est là, encore et toujours, à l'égal du Pierrot réinventé par Debureau au XIXe siècle sur le boulevard du Temple, ou du Baptiste incarné par Jean-Louis Barrault dans Les Enfants du paradis, de Marcel Carné.
Bip, ce personnage qui lui est venu, un soir de 1947, et qui l'a accompagné sur les scènes du monde, exprimant ce que les mots ne pouvaient dire : le combat onirique et inquiet d'un Don Quichotte du XXe siècle qui était le double de son auteur, avec son visage blanc comme une feuille à calligraphie, ses lèvres couleur sang et cette larme jaillie de l'oeil bordé de noir qui arrêtaient les passants dans les rues de Paris, où si souvent ils furent affichés.


El recuerdo para un poeta del silencio

Durante seis décadas cautivó a públicos de todo el mundo –entre ellos el de Buenos Aires– con su arte inconfundible. La pantomima tiene hoy otros representantes y escuelas, pero Bip, su entrañable personaje, no perdió vigencia. Marceau desarrolló a través de sus metamorfosis una peculiar reflexión sobre la condición humana.


Por Hilda Cabrera


Los grandes artistas suelen ensayar sus despedidas, y Marcel Marceau era uno de ellos. Por qué dejar el escenario cuando se experimenta que el arte no tiene edad, y sobre todo cómo dejarlo. No se trata de complacer a quienes se molestaban porque Marceau era un clásico y no quería dejar de serlo sino para despedir con alegría al público sensibilizado por sus trabajos. Ese público que lo emocionaba y ante el cual se permitía un gesto que en este artista era ofrenda. Anteponer a su pequeña figura el célebre sombrero Bip, como si el espectador fuera el dueño de las hazañas de su personaje. Porque la pantomima contemporánea tiene otros representantes y escuelas, pero Marceau seguía fiel a su estilo. Sus obras eran conocidas en su mayoría por quienes asistían a sus presentaciones en Buenos Aires o en provincias, más o menos espaciadas desde la primera de 1951. Marceau insistía. En una visita de 1991, decía a esta cronista que el artista desea que el público se convierta en poeta o mago para poder ingresar juntos al mundo de la magia. Entendía así a la escena, donde sabía morir de pie y a continuación saludar: “Un milagro”, opinaba. Marceau murió ayer, a los 84 años.


Nota Completa en: Página 12

jueves, septiembre 20, 2007

A un Año

Desde el 18 de septiembre de 2006 hasta la fecha, ha pasado esto...













... y Julio López no aparece, ni con vida (el deseo de los que quieren verlo nuevamente: familiares, amigos, etc -aquí incluimos a muchos y no tenemos el espacio para enumerar-), ni fuera de ella...

Dulcis Lupus 20-09-2007

Sin nombre

Quizás esta sea la forma más perfecta del amor
sin diálogos ni límites ni alianzas
sin deudas ni promesas.
Sólo la certeza del silencio
sólo espejos en la noche buscando mi propia sombra.
No me llames ni me invites,
porque vas a arruinar la perfección de la flor.
(Son mejores los besos vislumbrados
entre los destellos del whisky).
Esto que somos vos y yo
puede prescindir de citas de planes
de almanaques y de sábanas.
Esto que soy yo y sos vos
esto que nunca será nosotros
deambula -innombrable-
entre la resaca de la noche,
y ahora intenta ser el poema.


Consuelo Martínez

Publicado en: Esperando a Godot

viernes, septiembre 14, 2007

¿Será el Tiempo?

En octubre hay elecciones presidenciales. eso no es novedad ni este espacio es visionario, pero, por como se están dando las cosas, podría ser que para esa fecha y faltando algunas elecciones provinciales, la "cosa -elección" se pong aun poco más picante. Por un lado, el escepticismo de uno lo lleva a pensar que está todo perfectamente armado y rubricado como para que CFK se quede con las presidenciales, y no haya atenuante en ello. Escuchando la forma en que la Sra. CFK habla, la entonación de la voz, la postura, las formas, uno vive un revival de otra mujer quiere parecerse a... pero también pienso un poco, no mucho, y luego miro imágenes, veo el exterior, y no dejo de pensar que sea posible que ganen, que ellos, que dicen ser pluralistas sean por un nuevo período gobierno... Palos en Santa Cruz, totalmente innecesario, porque, digamos las cosas como las vemos y las percibimos también, no había mucha gente haciendo alborotos ni agrediendo a las fuerzas policiales (gendarmería), pero ese estado represivo que persiste, como una persistencia, esa que se da de terrible, pero que es a su vez una inquietante certeza de cambio. Represión del estado, números mentirosos de inflación, intervenciones por no pensar igual al aparato de gobierno, exclusión, Julio López sin rastro aparente...
¿Cómo no hacer un revisionismo un poco más crítico de todo, dejar de lado las religiones (en este caso leámosla como partidos políticos) y actuar en referencia a propuestas reales y concretas de cambios, que, de seguro alguno por ahí debe tener buenos proyectos que presentar, para poder mostrar un modelo de sociedad más equitativa, homogénea, pluralista realmente? ¿Dónde está la oposición? El discurso del contrato moral ya aburrió y dejo de ser interesante, porque, al fin de cuentas también se han chamuscado muchas, pero muchas buenas ideas por falta de pluralidad en esos ámbitos. Los oponentes tampoco han dado muestras de dejar lo viejo y dar lo nuevo (al menos el espacio), pero claro, ellos se reciclan y son lo viejo y lo nuevo a la vez, pero hilvanando las viejas...
Lo cierto es que, en octubre estaremos atestados de publicidad, mentiras, engaños, miserias (un artilugio que propuso la política partidaria a falta de buenas ideas, de buenos discursos, y ni que hablar de dialéctica, ausente en estos últimos tiempos. Será tiempo de que nuestra sociedad entienda que debe cambiar para poder cambiar y aspirar a un estado de bien-estar... ¿o no será nuevamente el tiempo…?

Dulcis Lupus 14-09-07

viernes, septiembre 07, 2007

Retrotraído

Salí cual octagenario en busca de mis verduras, legumbres, carnes y lácteos. Claro, el sueldo que tengo es proporcional a lo que cobro (valga), y me doy cuenta que debo volver a mi casa con menos alimentos de lo previsto. Me agarra un cabrío que para qué decirles. Pero no hago caso a mi mal día. Sigo mi rutina, siempre mi rutina. Cojo un diario y lo leo. ¡Qué buena noticia! ¡Por fin una noticia alentadora en medio de tanta pálida! ¡La inflación del mes es de 0,6 por ciento! Medito unos segundos. Dejo todo lo que estoy haciendo, tomo las facturas de los productos adquiridos (la mucha publicidad de la AFIP me ha enseñado que antes que nada es importante la factura, no el producto, no el precio, no la calidad, sino la factura)… “¡Caramba!”, dije. No es posible, los señores de la verdulería, carnicería, almacén, en su apuro por atender habrán equivocado el precio y me han cobrado de más, sino no se entiende mucho los números en los productos comprados… Me relajo un segundo, vuelvo a meditar. No, no es posible, no hay una relación estrecha entre el índice que muestra el INDEC y la realidad…
Mi cabeza viaja hacia atrás de forma veloz. Recuerdo los 90` cuando se medía todo en relaciones desproporcionadas. La inflación no era algo existente en esa época. Se calculaba el precio de la canasta básica, se lo ponía a la par de los electrodomésticos, los autos, el crecimiento del pino que se encuentra en la entrada de la quinta de Olivos, el ombú de la vecina de al lado, los centímetros que creció el pigmeo del cuarto piso de una torre en Libertador; claro, la inflación era por demás baja. ¡Pero no, este gobierno nos quiere, está luchando contra la impunidad, el manejo de las instituciones por parte del poder político, no le interesa el intervencionismo! ¿Quién maneja los datos en el INDEC? ¿Qué es 0,6 por ciento? ¡Ha, ya sé, los periódicos en su apuro por publicar sus notas escribieron mal e hicieron un enroque entre el 0 y el 6… ¿No les parece que este final de gobierno se parece mucho a la decadencia de los 90`? No sé, no creo, este gobierno nos quiere…

Dulcis Lupus 07-09-07

... Plata que no alcanza... UBA

















Es sólo para que compartan el chiste que me parece de los más ilustrativo. Pero bueno, no se preocupen mucho, cuando la Ciudad sea PRO todo va a cambiar...

NOTA: el autor pide disculpas por las palabras más arriba escritas, es que al levantarse el día de hoy se golpeó la cabeza con un asteroide devenido manos de un despiadado desconocido que ha sujeto la sien, y dejó al descubierto el poco equilibrio (nunca en realidad) del escritor...

A los que les interesa, lean la nota en el siguiente link: Pagina 12

lunes, septiembre 03, 2007

Un Socialista por ahí...

No sé porqué razón, pero ayer al ver el resultado de las elecciones en Santa Fe, recordé, por esas cosas de la memoria que juega mucho con nosotros, el debate de los candidatos a Jefe de gobierno porteño (el trinomio: Filmus-Macri-Telerman), que ganó el del medio. Recuerdo que me molestó sobremanera la postura de Telerman, como sobrando la situación. Sus gestos, sus respuestas. Aquella frase "está bien Filmus, cuando ganemos vamos a trabajar todos juntos", por supuesto, hoy es ya conocida por muchos el desenlace. Previo a las elecciones en Santa Fe, escuche en un par de programas y he leído notas que le hicieron en su debido momento a Bielsa (Rafael), persona a la que respeto, y considero de cierta intelectualidad, una persona instruida, del "mundo de la literatura" -hay un programa en Canal á que se llama El Espía, en el cual aparece él mostrando su biblioteca (temática del programa), si lo pueden conseguir y ver, os recomiendo, pues muestra sus dotes de lector y estudioso. Ahora, no sé porqué motivos, o quizás sí, pero uno trata de negarlo, porque a uno le molesta entender que la soberbia que se emana en las altas esferas del gobierno contagie como una peste o una epidemia a sus funcionarios que tienen un dedo de cordura o de frente, pero bueno, este gobierno adolece también de eso (intelectuales, gente con capacidades -no quiero decir que no los tenga-, pero les quitan el aire para no dejar al descubierto a otros por ahí…
En resumen. Avizoré el resultado de las elecciones (nada extraordinario), y quizás más que avizorar, fue un deseo, pues Bielsa ha actuado de manera petulante, con cierta soberbia, no sobrando al contrario, sino, una forma de desestimar a una sociedad que en los últimos tiempos la ha pasado muy, pero muy mal, como el pueblo de Santa Fe. Escuché a Bielsa, lo leía, y decíame, "¿por qué será que actúa así cuando en realidad la mejor forma de llegar a las personas (la sociedad -esto se puede discutir o abrir un abanico para tal fin.) que no sea desde la prepotencia, la soberbia, el desgaste del otro por las carencias propias, es por otro camino? ¿Por qué no postular cambios concretos, desde el discurso y los hechos -un buen plan, una idea concreta y renovadora-, antes que esas actitudes de la política que uno se ha cansado ya de ver? Porque a decir verdad, sería bueno que los candidatos quieran también un cambio importante en la política y la forma de hacer política en este país, que, realmente no ha tenido buenas experiencias con los mismos de siempre.
En resumidas cuentas, ganó el Socialismo en Santa Fe, bienvenido sea Sr. Binner, y como dijo Ud., ayer una vez aceptada la derrota por parte del candidato oficialista, "al pueblo de Santa Fe, que guarde los panfletos, que dentro de cuatro años será el tiempo de ver si se ha cumplido con lo prometido", o, simplemente, es una misma cosa diferenciada de un otro, por el Otro.

Dulcis Lupus 03-09-07

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