martes, mayo 29, 2012

Una pregunta en la noche... Extrañas a...?


Una pregunta en la noche, una pregunta en la obscuridad, una daga directo a los recuerdos.
Así, compartiendo una charla de preguntas y respuestas inmediata, surgió tu nombre, tu ausencia, mi engaño por ese olvido de ausencia. Corporalmente te has ido hace dos años ya. El HIV/SIDA y la neumonía, más el mal diagnóstico médico aceleraron tu partida. Esa daga en la noche dio justo en el lugar que más preservo de mi cuerpo. Ese sitio al que han ingresado tan pocos, ¡tan pero tan pocos! Pero allá por el año 1990, de esas cosas que me pasaban y me pasan muy poco, me quedé, hablé, charlé, nos reímos. Ese fue nuestro primer encuentro, nuestra primer charla, y nuestra unión sentimental de por vida. Nos hemos pelados, discutidos, tratados mal, pero siempre, en las oscuridad más ociosas de nuestras vidas, hemos estado al pie de cañón. Para palear todas nuestras angustias, temores, pánicos, miserias. Incondicionales, porque, evidentemente fuiste, sos y serás de las pocas personas que han entrado a ese lugar cerrado a la vulgaridad y las entelequias baratas de la vida.
Esa ociosa pregunta en la noche, me ha traído una tristeza inmensa, porque, a pesar de nuestros distanciamientos, de nuestros momentos de charlas intensas y largas, muy largas, no te voy a ver más, no estás “ahí”, como diría Heidegger, a la mano. Te estarás riendo ahora o estarías riendo con esto. Siempre has prestado atención a mis cosas, aún en tu aburrimiento y has preguntado y charlado al respecto en tu desconocimiento de la Filosofía tanto como la Literatura. Pero siempre, siempre te has superado, has ido hacia donde has querido y has demostrado que si algo no te faltaba, eso era justamente decisión. Quizás la misma que te llevo a rifar tu vida a los 16 años.
Estarías enojada o a mi lado, porque no soportarías mi tristeza ni nada de esto que pasa en mi hoy, pero es así flaca, ya evidentemente no te veré y extraño que estés “ahí a la mano”, para hablarte. Te extraño, y hoy esa maldita pregunta ingenua en la noche me hizo descender… Bienvenido el descenso entonces!


JML

sábado, mayo 26, 2012

El retorno

- <<¡Mira este pórtico, enano!, dije. Tiene dos rostros. Aquí se reúnen dos caminos; nadie los ha recorrido hasta ahora totalmente. Esta larga calle que desciende, esta calle se prolonga durante una eternidad, y esta larga calle que sube es... otra eternidad. Estos caminos se contradicen, chocan el uno contra el otro, y es aquí, en este pórtico, donde se reúnen. El nombre del pórtico aparece grabado en un frontis: se llama <> Pero si alguien siguiera uno de estos dos caminos, yendo cada vez más lejos, ¿crees tú, enano, que estos caminos estarían en contradicción?>>


La Visión y el Enigma
Así Habló Zaratustra
Friedrich W. Nietzsche

martes, mayo 22, 2012

La ambigüedad

La ambigüedad del público "estado de interpretado" hace pasar el hablar por anticipado y el sospechar ávido de novedades por el efectivo suceder y estigmatiza de secundario e importante el realizar y obrar. Por ende, en el "uno", el comprender del "ser ahí" "ve mal" constantemente sus proyecciones respecto a las genuinas posibilidades de ser. 


Ser y Tiempo
Martin Heidegger

viernes, mayo 11, 2012

Placeres malogrados

Para una finlandesa blanca de canas, ropa e intenciones, como ella, el accidente no investía más trascendencia que una hemorragia nasal. Hizo profilácticamente todo lo necesario. Los pueblos nórdicos no asignan a estos percances otro coeficiente que el fisiológico. Una gobernanta de Canes, en su lugar, hubiera sáficamente frotado su sospecha en la vulva tumefacta. Y, al ver el clítoris erecto, por quien sabe qué mandato de los corpúsculos de la voluptuosidad, hubiera atado cabos con la ceremonia de esa tarde, como una reacción morbosa a su malogro. 

Op Oloop
Juan Filloy

martes, mayo 08, 2012

Caloi y el Hombre...

Muchas gracias por todo! Hasta siempre!!!

Caloi y el tiempo

viernes, mayo 04, 2012

Momentos

Sepa disculpar mis dislates. Entienda: soy un tipo de ciencias duras, me gustan las matemáticas, leo filosofía por afición y me dedico a los números... sólo le pido comprenda, estoy intentando formalizar mi neurosis.

Dulcis Lupus

martes, mayo 01, 2012

Le Désir

Nous reviendrons sur tout cela, mais je pointe que j`ai dit le désir, et non pas le plaisir. Le plaisir est ce qui limite la portée de l`empan humain -le principe du plaisir est principe d`homéostase. Le désir, lui, trouve son cerne, son rapport fixé, sa limite, et c`est dans le rapport à cette limite qu`il se soutient comme tel, franchissant le seuil imposé par le principe du plaisir.

Le Seminaire livre XI
Jacques Lacan