Quizás esta sea la forma más perfecta del amor
sin diálogos ni límites ni alianzas
sin deudas ni promesas.
Sólo la certeza del silencio
sólo espejos en la noche buscando mi propia sombra.
No me llames ni me invites,
porque vas a arruinar la perfección de la flor.
(Son mejores los besos vislumbrados
entre los destellos del whisky).
Esto que somos vos y yo
puede prescindir de citas de planes
de almanaques y de sábanas.
Esto que soy yo y sos vos
esto que nunca será nosotros
deambula -innombrable-
entre la resaca de la noche,
y ahora intenta ser el poema.
Consuelo Martínez
Publicado en: Esperando a Godot
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