viernes, marzo 23, 2007

Seis meses, y, 31 años...

Podría empezar esto de muchas maneras, pero, creo necesario hacerlo de la forma menos pensada para mí; no por el tema en sí, sino porque iba a empezar con Walsh, y una diferenciación entre el Ardor y la Convicción, pero bueno, eso lo pondré en un rato o mañana.
Se cumplieron ya seis meses de la desaparición de Julio López (testigo clave en el juicio al represor Miguel O. Etchecolatz), y, por esas cosas que tiene este país, el día de su desaparición (no sé si antes, durante, sí después, de eso no hay dudas, no tenía una protección o seguridad constante) en la plata el 17/18 de septiembre de 2006, no había fuerzas del orden. Es López considerado el primer desaparecido en democracia, cosa que no sé si es tan así, pero de seguro es el primer desaparecido en democracia que con sus declaraciones condenó a un genocida, integrante del siniestro, macabro, desastroso golpe militar del 24 de marzo de 1976 (Teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti). Creo que son muchas las cosas que se pueden decir respecto a esto, pero, al escuchar la radio y pensar un poco como escribir todo esto, sale la noticia que nuestros “excelentísimos legisladores”, que debían tratar la nulidad de los indultos otorgado en la era menemista, fracasó nuevamente y, si tenemos en cuenta que estamos por cumplir 31 años de aquel nefasto día que concluiría en el 83 (esto no es tan así en realidad, pero bueno, seamos políticamente correctos), no sesionaron. Vuelvo entonces a las preguntas que me hago con mucha frecuencia y que discuto con amigas y amigos y conocidos, ¿qué sociedad somos y qué sociedad queremos ser? ¿Cuál es la integridad moral de la sociedad argentina para con el pasado y el futuro? ¿Quiénes son los encargados de educar a los jóvenes y niños en nuestro país? ¿Por qué no hay una coherencia en el gobierno en todas sus líneas en materia de Derechos Humanos? ¿Le interesa a la sociedad argentina, en su mayoría, todo lo referido a los Derechos Humanos? En muchas de estas preguntas, lamentablemente la respuesta es no; en otros casos, es también tristemente ni, y, lo que es peor, estamos lejos de mancomunar o lograr una homogénea sociedad, o, lo que es peor, una sociedad comprometida con la sociedad, como un todo integrador. Entre las cosas que vía (por los 6 meses de la desaparición de Julio López), me llamó la atención una cifra que pusieron en una placa, de forma bastante fría, como un dato más, como al pasar, una suerte de “dasein” de la información; la misma decía que se habían hecho pericias a 200 cuerpos calcinados, sí, escucharon bien, 200 cuerpos calcinados como una cifra cualquiera puesta en el tapete, pero a su vez sin relevancia, y esto es: en seis meses desde la desaparición de Julio López, aparecieron 200 cuerpos calcinados, y nadie ha dicho nada o a nadie le ha parecido esto una locura.
El 24 de marzo venidero, por esas cosas del tiempo cae un día sábado. Habrá quienes se vayan de fin de semana largo a disfrutar de una playa, montaña, o lo que tenga en ganas; otros, quizás, se siente a tomar algo por ahí o salgan a caminar o pasear por un shopping; otros tantos se sentarán, pensarán un poco, reflexionaran, recordarán con dolor o sin él, en forma concienzuda; algunos asistirán a las marchas y movilizaciones que se harán en todo el país (en realidad quiero creer que se van a hacer muchas, pero no estoy tan seguro de eso), otros tantos dedicaran sus actividades a tomar conciencia y enseñar, porque creo, y estoy seguro de que es uno de los mejores caminos que se puedan implementar, no sé si el más importante, pero de seguro uno de los que más vale la pena utilizar: enseñarán cosas a grupos de gente que no está informada –esto puede ser porque sean pequeños, analfabetos, no tenía interés y ahora sí y no saben como asirse de la información necesaria, etc.-, será didáctica y dará a los oyentes un panorama de lo que fue, lo que es y hacia dónde se tendría que ir en materia de sociedad, de derechos Humanos y de no repetir y defender con arraigo, sin lugar a dudas uno de los mejores sistemas que existe: el de la democracia.
Pasaron 6 meses de que sacaron a Julio López de la sociedad, para intimar, dar miedo, asustar, aleccionar. Pasaron tres décadas y un año desde el día terrible del golpe de estado de una junta militar que terminaría siendo una etapa negra y más que obscura en la Argentina. Pasaron muchos cosas, pero de seguro, sino dejamos el miedo y la ceguera de nuestros oídos de lado, seguirán pasando, porque, las células están ahí, molestando, tratando de dar lecciones de lo que son capaces de hacer. Pasaron 31 años, no dejemos que siga pasando…
Dulcis Lupus 23-03-07

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