¿Podríamos imaginar un debate en nuestras tierras, como el que se dio ayer en España entre los candidatos presidenciales Zapatero (actual presidente de España) y Rajoy? ¿Por qué da la sensación de que estamos muy lejos de poder llegar a disfrutar de un Debate, como el que se dio ayer entre estos dos candidatos? Ambos sobrios, respetuosos, no gritaron, no elevaron el tono de voz, no dijeron nada fuera de lugar, respetaron el tiempo del otro, hablaron cuando tenían que hacerlo, etc, etc, etc. Acá la palabra debate parece maldita; un cuco al cual los candidatos no se le animan, o, en el caso de hacerlo, como sucedió con el debate del trinomio Macri-Filmus-Telerman, en el cual, claro, con acento criollo, no faltaron las cargadas, los comentarios fuera de lugar, los gritos (aquí parece que es por imposición), por puro machismo, por fuerza bruta. Quizás uno siente que sería muy productivo poder escuchar un debate entre candidatos, si además de discernir entre ellos presentan ideas, planes (como se dio ayer en España entre Zapatero y Rajoy). Quizás porque uno recuerda los gritos desesperados de Filmus hacia Telerman preguntándoles dónde queda la Rivera.. pero bueno, quizás eso tiene que ver con la madurez de los dirigentes político, que, en el caso de los de Argentina, en gran parte, siguen colgados sin poder dar un buen fruto, ni esos, que verdes aún, tienen que ser descolgados para poder madurar…
Dulcis Lupus
