Ayer hubo elecciones en Bolivia. Ayer, la comunidad boliviana en su mayoría le dijo "Sí", nuevamente, al cambio. Le dijo "Sí", a una reforma que se hizo esperar por tiempo. Ayer los más rezagados de la sociedad salieron de sus lugares y fueron a las urnas a decirle al presidente de Bolivia -país al que ellos pertenecen, aunque muchos, muchísimos no lo acepten- que están dispuestos al cambio, que quieren algo mejor para ellos; que aceptan los cambios propuestos, las ideas, el convencimiento, las ganas, las formas, los usos y costumbres. Ayer, en el voto de la reforma constitucional en Bolivia, la sociedad en su mayoría salió a respaldar a Evo Morales en sus ganas de darles a ellos, los más rezagados, los olvidados de siempre, los que menos tienen, los que no han tenido más que humillación y desprecio de parte de esa "otra" sociedad boliviana, le dijeron sí nuevamente a ese presidente que los ha incluido dentro de un proyecto de país, y no como escorias, resabios o esclavos de una vieja costumbre colonialista. La sociedad en su gran mayoría ha optado por un cambio, ha dicho Sí a un cambio en beneficios de mucho, y eso, no es poco.
Notas Relacionadas:
Página 12
Crítica
Dulcis Lupus
No hay comentarios.:
Publicar un comentario