¿Cómo definir del todo lo que uno ha mirado? Cuál es la imagen real de lo que uno ve, y como interactúa eso con los acontecimientos que en ocasiones parécense a la cotidianeidad? ¿Cuál es la diferencia entre Sociedad y Pueblo? ¿Qué hay en esta frase, que se escucha a lo lejos (desde mi posición) en la obra "Cierto, que esta es una ciudad de puertas abiertas"? ¿Se plantea en su totalidad y se trata la teoría de las masas o simplemente está puesto ahí por capricho del autor? No sé si uno tiene la respuesta a muchas de estas preguntas, pero de seguro, con una impecable actuación de Luís Brandoni, secundado por Alberto Segado, en la obra que pone título a este relato, se pueden escuchar y ver muchas de estas cosas. 
Comencemos por esa frase de "ciudad de puertas abiertas". Esta frase cortita, quizás haga referencia, digamos quizás porque nosotros no escribimos la obra y el autor la puso de ordinario o por gusto, mas, es claro que hace mención a que eso se da porque las cárceles están cerradas (con "los mal vivientes dentro"), y los "buenos" están fuera y descuidados de ellos. La obra que tiene matices irrisorios, muestra también facetas entre la pelea sociedad versus pueblo o, simplemente pueblo o sociedad o qué es qué cosa dentro de un contexto determinado, y, quizás, el golpe más exacto que da el autor es en dejar en claro que la mayoría no siempre tiene la razón. Otro planteamiento establecido como disputa es la pelea poder sobre la razón.
La obra es una puesta exacta, concreta, eficaz. Deja muchos interrogantes (si es que uno se los quiere plantear, sino simplemente puede ir a verla tranquilo, reírse, molestarse un poco con ciertos pasajes y luego irse a su casa como siempre, consigo mismo y tranquilo); pero también puede uno asumir la responsabilidad de tentar ciertas disquisiciones que lo llevan a uno a mirar y ver cosas "normales" dentro de un contexto determinado (el teatro y la obra en sí), y luego meditar y pensar un poquito, sólo un poquito.
Así que, a aquellos que tengan ganas de disfrutar de una buena obra e invertir, porque es eso, una buena inversión de tiempo y dinero, no se pierdan esta obra de Ibsen, Henrik, y de seguro, mal no la pasarán.

Comencemos por esa frase de "ciudad de puertas abiertas". Esta frase cortita, quizás haga referencia, digamos quizás porque nosotros no escribimos la obra y el autor la puso de ordinario o por gusto, mas, es claro que hace mención a que eso se da porque las cárceles están cerradas (con "los mal vivientes dentro"), y los "buenos" están fuera y descuidados de ellos. La obra que tiene matices irrisorios, muestra también facetas entre la pelea sociedad versus pueblo o, simplemente pueblo o sociedad o qué es qué cosa dentro de un contexto determinado, y, quizás, el golpe más exacto que da el autor es en dejar en claro que la mayoría no siempre tiene la razón. Otro planteamiento establecido como disputa es la pelea poder sobre la razón.
La obra es una puesta exacta, concreta, eficaz. Deja muchos interrogantes (si es que uno se los quiere plantear, sino simplemente puede ir a verla tranquilo, reírse, molestarse un poco con ciertos pasajes y luego irse a su casa como siempre, consigo mismo y tranquilo); pero también puede uno asumir la responsabilidad de tentar ciertas disquisiciones que lo llevan a uno a mirar y ver cosas "normales" dentro de un contexto determinado (el teatro y la obra en sí), y luego meditar y pensar un poquito, sólo un poquito.
Así que, a aquellos que tengan ganas de disfrutar de una buena obra e invertir, porque es eso, una buena inversión de tiempo y dinero, no se pierdan esta obra de Ibsen, Henrik, y de seguro, mal no la pasarán.
Adaptación: Sergio Renán
Dulcis Lupus 07-08-07
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