miércoles, abril 11, 2007

"Caminé hasta la tienda sin sacarle el ojo de encima a los perros que andaban en grupos, como si buscaran de comer. Tenía la sensación de que allí había ocurrido un terremoto nocturno e invisible, algo que se hubiera tragado el alma de la gente. Quizá empezaba a sentirme solo otra vez y nada más, pero no podía apartar la impresión de que se preparaba algo que lo cambiaría todo."

No hay comentarios.: