miércoles, febrero 14, 2007

Doncella (ya no sin nombre)

Estimada Doncella (ya no sin nombre)… en estos lugares ventosos, no por eso desagradable, trato, bien sabe que es mi esencia, de dar, aunque no siempre de la forma adecuada. Espero que por estos días el augurio se fortalezca y su vínculo sentimental se acreciente hasta lograr disipar toda imagen fantasmagórica, y así, cuando en el tiempo jinetee con mis corceles pura sangre traídos desde Arabia, por consejo, claro, de un viejo conocido nuestro, cruzaré las Montañas y descenderé todo lo posible para encontrar esa vieja señal, y al fin por fin, sin conflictos aparentes, ni nada, degustar unos brebajes, a gusto, claro, y clarificar las cosas no dichas, mas, con la simple intención de dejar en claro añejos sentimientos, pero sin hundirnos en sentimentalismos. Como le dije, espero afiance su relación con su caballero, se merece eso y mucho más, y ya no haya escozor respecto a antiguas pululaciones, dejaré la invitación en el pórtico, cuando al dong, dong y el golpe de las herraduras dejen señal en el empedrado, pasaré, como una porfía más, pero con la dicha de viejos vicios, y reír, sí, reír, y sea, como ha sido en el principio, buenos conocidos de dialécticos.

Octubre de 1798, año de revoluciones.
Salud!!!

PD: Para no olvidar, nos veremos, como siempre en el próximo diluvio. Me olvidaba, el viejo Adan, ya sin dientes, me ha dicho que ha sido todo una dulce farsa…, tarde, pero es así, el correo es así…

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